Una propietaria regresó a su vivienda y encontró a un hombre desconocido acostado sobre el tejado. Con apoyo de un vecino y agentes policiales, el sospechoso fue reducido y aseguró que solamente había subido para descansar. El insólito episodio ocurrió en Lambaré.
Diego Ariel Benítez, de 31 años, quien cuenta con antecedentes por robo y hurto agravado, además de una orden de captura por hurto agravado emitida el 8 de julio, terminó detenido en el barrio San Miguel de Lambaré luego de protagonizar una situación tan insólita como difícil de creer.
El hombre habría ingresado al techo de una vivienda aprovechando que sus ocupantes no se encontraban en el lugar. Sin embargo, cuando la propietaria regresó a su domicilio, descubrió al desconocido recostado sobre las chapas y rápidamente solicitó asistencia.
Ante la situación, un vecino decidió colaborar con los policías y subió hasta el techo. Con ayuda de un palo, comenzó a empujarlo suavemente para “despertarlo”, mientras uno de los agentes permanecía abajo preparado para intervenir.
Al ser descubierto, el sospechoso sostuvo que no pretendía cometer ningún delito y afirmó que simplemente había subido para dormir y descansar durante un momento.
Posteriormente, Benítez fue llevado hasta una dependencia policial, donde permaneció privado de libertad por disposición del Ministerio Público, mientras aguardaba su declaración correspondiente. El procedimiento fue confirmado por el comisario Jorge Arbo, quien brindó detalles del caso a los medios de comunicación.
SOBRE EL CHÓMPIRAS
Para quienes no estén familiarizados con el personaje, el Chómpiras, creado por el reconocido humorista mexicano Roberto Gómez Bolaños, era presentado como un delincuente bastante despistado y poco hábil, cuyas propias acciones terminaban revelando sus planes.
Su compañero habitual era Peterete, quien ocupaba el papel de líder del dúo e intentaba organizar los diferentes planes. Sin embargo, sus intentos frecuentemente terminaban frustrados debido a las torpezas de su cómplice, a quien incluso reprendía mediante conocidos cachetazos cuando cometía alguna de sus habituales equivocaciones.
La curiosa escena registrada en Lambaré rápidamente recordó a muchos al famoso personaje humorístico, debido a la particular explicación ofrecida por el sospechoso tras ser encontrado descansando sobre el techo de una vivienda.



